Una empresa puede tener sus instalaciones intactas y, aun así, dejar de operar. En 2024, los cortes de energía, que llegaron a 14 horas diarias, le costaron a la economía ecuatoriana USD 1.916 millones y redujeron en 1,4 puntos porcentuales el crecimiento del PIB, según el Banco Central del Ecuador (BCE).
Los sectores más golpeados fueron comercio (USD 763,1 millones), manufactura (USD 380,2 millones) y servicios (USD 374,1 millones). Tecniseguros, empresa ecuatoriana líder en corretaje de seguros y administración de riesgos con más de 50 años de trayectoria y corresponsal de Marsh en Ecuador, advierte que la dependencia de proveedores, rutas logísticas y servicios básicos representa una exposición que requiere mayor atención dentro de la planificación empresarial, especialmente ante los riesgos asociados al actual episodio de El Niño.
El Niño pone a prueba la cadena completa, no solo las instalaciones
El Comité Nacional ERFEN declaró oficialmente el fenómeno de El Niño en Ecuador el 20 de julio de 2026. En su Comunicado Oficial 010-2026, del 1 de octubre, mantiene el evento en condición de “activo” y prevé una alta probabilidad de crecidas y desbordamientos de ríos en el Litoral. El mismo comunicado advierte que, si persisten condiciones normales a deficitarias, las cuencas de las estribaciones amazónicas que alimentan a las hidroeléctricas podrían recibir aportes hídricos limitados. A escala internacional, el Centro de Predicción Climática de la NOAA, en su boletín del 8 de octubre, contempla la posibilidad de un episodio de El Niño de intensidad fuerte a muy fuerte durante el período que se extiende hasta el trimestre enero-marzo de 2027.
El país ya conoce el costo de estas interrupciones. El Niño de 1997–1998 dejó pérdidas estimadas en USD 2.882 millones, según cifras atribuidas al Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), y ocasionó daños en 2.500 km de vías principales y 2.600 km de vías secundarias, además de la destrucción de 19 puentes, según datos de la entonces Comisión Permanente para El Niño (Copefen). Las interrupciones externas no son exclusivamente climáticas: los paros nacionales de 2019 y 2022 generaron daños y pérdidas estimados en USD 821,7 millones y USD 1.115,4 millones, respectivamente, de acuerdo con el BCE.
Lo que muestran los estudios internacionales
Marsh, líder global en corretaje de seguros y gestión de riesgos, publicó en septiembre su Informe de Adaptación Climática 2026, basado en una encuesta a más de 120 organizaciones. El 43% reportó pérdidas o interrupciones por eventos climáticos extremos en los últimos tres años y el 60% señaló impactos asociados a múltiples amenazas, con las inundaciones entre los principales riesgos identificados (62%). Sin embargo, las evaluaciones siguen concentrándose en los activos propios: los análisis de riesgos incluyen activos físicos en el 91% de los casos, frente al 54% que contempla proveedores. Además, el 35% está fortaleciendo su cadena de suministro y el 28% trabaja con proveedores de infraestructura crítica. El 62% prevé un deterioro en la disponibilidad o el costo de los seguros para sus activos durante los próximos cinco años.
La tendencia también se refleja en los estudios internacionales. El Allianz Risk Barometer 2026, elaborado a partir de las respuestas de 3.338 expertos de 97 países, ubica la interrupción del negocio, incluidas las cadenas de suministro, como el tercer riesgo empresarial global, con el 29% de las menciones. A su vez, el Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial, analizado por Marsh como socio estratégico del Foro, destaca la importancia de los fenómenos meteorológicos extremos y las tensiones geoeconómicas en un entorno de creciente vulnerabilidad de las cadenas de suministro.
“Cuando revisamos los riesgos de una empresa, casi siempre encontramos sus instalaciones bien protegidas. Lo que pocas tienen identificado es qué pasaría si existe un riesgo sistémico o contingente en su cadena de valor; por ejemplo, qué pasaría si su principal proveedor deja de entregar insumos durante dos semanas, o si una vía clave permanece cerrada. Esa pregunta hay que hacérsela ahora, antes del pico de lluvias, no durante”, señaló Juan Diego Pazmiño, Gerente Técnico de Tecniseguros.
Cinco preguntas que las empresas deberían hacerse ahora
¿Quiénes son mis proveedores críticos y de quién dependen ellos? Las empresas deberían identificar qué insumos, materias primas o servicios podrían detener su operación si faltaran durante un período de tiempo específico, así como conocer dónde se ubican sus proveedores y cuáles son sus principales dependencias. Si un proveedor clave opera en una zona expuesta a inundaciones, esa exposición también puede afectar a las empresas que dependen de él.
¿Qué riesgos no estamos viendo hoy que podrían afectar mi negocio?
El costo de no ver —o de confiar en que “a nosotros no nos va a pasar”— puede convertirse en un riesgo crítico si no se identifica y gestiona a tiempo. Por eso, esta pregunta en realidad es otra: ¿cuánto le costaría a mi empresa un evento que hoy no tengo en el radar?
¿Qué rutas y servicios básicos sostienen mi operación? Energía, agua, conectividad, carreteras y puertos son recursos críticos que no siempre están bajo el control directo de la empresa. La experiencia de los apagones de 2024 y los antecedentes de 1997–1998 muestran la importancia de evaluar fuentes de energía de respaldo, rutas alternativas de distribución y protocolos para operar con servicios restringidos.
¿Mi plan de continuidad contempla interrupciones externas? De acuerdo con la Encuesta de Adaptación Climática 2026 de Marsh, el 54% de las organizaciones encuestadas reportó haber fortalecido su planificación de continuidad del negocio. Un plan efectivo debe contemplar responsables, protocolos de comunicación con clientes y proveedores, procedimientos alternativos y simulacros que permitan evaluar la capacidad de respuesta antes de una emergencia.
¿Cuánto me cuesta cada día detenido y qué puedo transferir? Calcular el costo de cada jornada de paralización, considerando ingresos no percibidos, gastos extraordinarios y posibles penalidades contractuales, permite identificar qué exposiciones deben prevenirse, mitigarse o transferirse. Coberturas como lucro cesante, interrupción contingente del negocio por afectaciones a proveedores o seguros paramétricos pueden complementar esta estrategia, según los riesgos asegurados, los eventos que activan la protección y las condiciones particulares de cada póliza. Llegar a una renovación con los riesgos identificados y las medidas preventivas documentadas también puede contribuir a una evaluación más completa de las necesidades de cobertura.
Anticiparse puede reducir el costo de una interrupción
La preparación anticipada puede generar beneficios económicos relevantes. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), con base en estudios de la Comisión Global de Adaptación, por cada USD 1 invertido en sistemas de alerta temprana se estiman USD 9 en beneficios económicos netos. Asimismo, una alerta emitida con 24 horas de anticipación ante una tormenta u ola de calor puede reducir los daños potenciales hasta en un 30%. Estas estimaciones corresponden específicamente a sistemas de alerta temprana frente a amenazas meteorológicas y reflejan el valor de actuar antes de que una emergencia se materialice.
Para Tecniseguros, los seguros complementan, pero no sustituyen, la identificación de riesgos y la preparación operativa que anticipa riesgos y analiza de forma estratégica el tratamiento de éstos. Anticipar qué factores externos podrían detener una operación es, ante los riesgos asociados a El Niño, una decisión de continuidad empresarial y no únicamente de prevención.
Acerca de Tecniseguros
Tecniseguros es una empresa ecuatoriana especializada en asesoría y gestión integral de riesgos, con más de 50 años de trayectoria en el mercado. Acompaña a personas y empresas con soluciones de seguros orientadas a proteger su patrimonio, salud, vida y continuidad empresarial, combinando conocimiento especializado, innovación y una visión preventiva del riesgo. Como corresponsal de Marsh en Ecuador, integra experiencia local con conocimiento global para anticipar riesgos y responder a las necesidades de sus clientes. Conoce más en: https://www.tecniseguros.com.ec/
