El interés de los ecuatorianos por el norte del
Perú continúa creciendo. Solo entre enero y mayo de 2026, un total de 91.493
ecuatorianos ingresaron al vecino país a través del Centro Binacional de
Atención en Frontera (CEBAF) de Tumbes, 21% más de lo registrado en el mismo
periodo del año pasado, consolidando a Ecuador como uno de los principales
mercados emisores hacia esta zona del Perú.
Según PROMPERÚ, la entidad peruana que promueve
el turismo, alrededor del 70% de los visitantes ecuatorianos viajan al Perú por
vacaciones y muestran una marcada preferencia por experiencias vinculadas a
playas, gastronomía, compras y entretenimiento. Este perfil responde a una
tendencia global que prioriza propuestas más auténticas, donde la naturaleza,
la cultura local y el contacto con el entorno adquieren un mayor protagonismo.
La región peruana de Piura es un destino que
reúne todas estas bondades, brindando variadas experiencias para el descanso y
entretenimiento, por lo que cada vez atrae a más visitantes ecuatorianos.
Ubicado a pocas horas de la frontera con Ecuador, sus extensas playas, paisajes
naturales y propuestas vinculadas a la vida local permiten disfrutar de un
turismo más pausado y cercano.
Uno de los grandes atractivos de la región son sus
balnearios, cada uno con una personalidad propia. Mientras Máncora atrae a
quienes buscan una variada oferta gastronómica, una vibrante vida nocturna y un
ambiente más dinámico, Vichayito es ideal para el descanso frente al mar en un
entorno más tranquilo y familiar. Más al sur, playas como Lobitos y Cabo Blanco
son perfectas para los que se aventuran a correr olas.
La conexión con la naturaleza es otro de los
grandes diferenciales del destino. En Piura es posible vivir experiencias
increíbles como el avistamiento de ballenas jorobadas en la playa Los Órganos,
y buceo para ver de cerca el mundo marino en esta zona del Pacífico. Otra
actividad fascinante es la observación de tortugas marinas de gran tamaño en la
playa El Ñuro.
La autenticidad del destino también se refleja en
su gastronomía y artesanía. Platos emblemáticos y sabrosos como el ceviche de
mero y el seco de chabelo conviven con tradiciones artesanales centenarias como
la de la localidad de Catacaos, reconocida por su filigrana, una fina técnica
de orfebrería en la que se trabajan hermosas piezas de oro y plata. También se
puede aprovechar en visitar el Complejo Arqueológico Narihualá, vinculado a la
cultura Tallán.
En un escenario donde los viajeros priorizan
experiencias más genuinas, Piura representa una propuesta que combina
naturaleza, descanso, cultura y gastronomía, demostrando que, en ocasiones, los
mejores viajes comienzan precisamente donde termina la multitud.
¿Cómo llegar desde Ecuador?
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