La inteligencia artificial (IA)
continúa consolidándose como una prioridad estratégica para las empresas a
nivel global. En los últimos años, organizaciones de múltiples industrias han
acelerado inversiones en herramientas, automatizaciones y pilotos tecnológicos
con el objetivo de aumentar la productividad, optimizar operaciones y acelerar
el crecimiento. Sin embargo, aunque la adopción de IA avanza rápidamente,
muchas compañías aún enfrentan desafíos para transformar esas iniciativas en
resultados financieros tangibles y cambios reales en el negocio.
En este
contexto, PwC presentó su informe internacional “Want ROI from AI? Go for
growth”, una investigación desarrollada con más de 1,200 empresas de 25
industrias y distintas regiones del mundo, que analiza por qué algunas
organizaciones ya están generando retornos significativos con inteligencia
artificial mientras otras permanecen estancadas en pruebas aisladas sin impacto
medible.
Uno de los
hallazgos más relevantes del estudio es que las compañías con mayor nivel de
“AI Fitness”, es decir, madurez organizacional para implementar inteligencia
artificial de manera efectiva, alcanzan un desempeño financiero impulsado por
IA 7.2 veces superior al resto de las organizaciones analizadas.
De acuerdo
con PwC, la mayoría de las empresas ya experimenta con herramientas de IA. No
obstante, solo una minoría está logrando traducir esas iniciativas en
crecimiento sostenible, eficiencia operativa y transformación empresarial.
IA como motor de
reinvención empresarial
El informe
destaca un cambio importante en la forma en que las organizaciones líderes
están utilizando la inteligencia artificial. Más allá de automatizar tareas o
reducir costos, las empresas más avanzadas están incorporando la IA como una
herramienta estratégica para reinventar sus modelos de negocio, desarrollar
nuevos productos, ingresar a mercados emergentes y generar nuevas fuentes de
valor.
Según PwC,
estas organizaciones son 2.6 veces más propensas a utilizar inteligencia
artificial para transformar integralmente su negocio y acelerar oportunidades
de crecimiento.
Otro de los
principales hallazgos del estudio es el papel de la llamada industry
convergence o “convergencia entre industrias”. PwC identifica que la IA
está facilitando la integración de capacidades provenientes de sectores
tradicionalmente separados para crear nuevos servicios, ecosistemas de negocio
y modelos de colaboración.
Entre los
ejemplos destacados se encuentra la potencial colaboración entre fabricantes
automotrices y empresas del sector salud para desarrollar vehículos
inteligentes capaces de monitorear la salud del conductor y generar programas
preventivos personalizados mediante inteligencia artificial.
Para PwC,
este tipo de convergencia representa una de las mayores oportunidades de
creación de valor en los próximos años.
Por otro
lado, la investigación concluye que el éxito de la IA depende menos de la
tecnología y más de la capacidad organizacional para implementarla de manera
efectiva y escalable. En ese sentido, PwC identifica seis fundamentos clave que
permiten acelerar el retorno de inversión en inteligencia artificial:
estrategia, inversión, datos y tecnología, talento, gobernanza y riesgo, e
innovación.
Las
organizaciones que fortalecen estos pilares logran casi duplicar el retorno
generado por cada nuevo caso de uso implementado, lo que evidencia la
importancia de construir capacidades integrales y no únicamente desarrollar
iniciativas tecnológicas aisladas.
La confianza de los
colaboradores impulsa el ROI
El estudio
también subraya que la adopción por parte de los colaboradores es un factor
decisivo para capturar el valor de la IA. Las compañías líderes son 2.1 veces
más propensas a contar con empleados que confían en los insights generados por
inteligencia artificial y los utilizan activamente en la toma de decisiones.
Para
lograrlo, las organizaciones más avanzadas están invirtiendo en capacitación
continua, equipos multidisciplinarios, incentivos para experimentar con IA y
marcos claros de uso responsable.
Ante este
tipo de resultados, PwC concluye que la ventaja competitiva en inteligencia
artificial se ampliará rápidamente para las organizaciones capaces de construir
capacidades escalables, confiables y alineadas con sus objetivos estratégicos.
Para la
firma, las empresas que logren integrar la IA de forma transversal en toda su
operación, fortalecer sus foundations organizacionales y utilizar la tecnología
como motor de crecimiento y reinvención serán las que capturen el verdadero
valor económico de la inteligencia artificial en los próximos años.

