lunes, 22 de junio de 2026

Hábitos preventivos: una decisión que también protege tu economía

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Créditos de foto: Magnific

 

En un contexto en el que los gastos relacionados con atención médica continúan incrementándose y las enfermedades crónicas aparecen cada vez a edades más tempranas, adoptar hábitos saludables y preventivos se ha convertido, no solo en una decisión de bienestar físico y emocional, sino también en una estrategia clave para cuidar la estabilidad financiera de las personas y sus familias.

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades crónicas (como hipertensión, diabetes y afecciones cardiovasculares) representan cerca del 74% de las muertes a nivel mundial. En Ecuador, esta realidad también se refleja en las cifras. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), este tipo de enfermedades se mantienen entre las principales causas de mortalidad en el país; y el costo económico derivado de tratamientos prolongados, hospitalizaciones y medicamentos puede generar un fuerte impacto en las finanzas personales y familiares.

 

Para Carla Sevilla, Gerente General de Ecuasanitas, hoy el concepto de bienestar debe abordarse de forma integral: “Cuando hablamos de prevención, muchas veces pensamos únicamente en chequeos médicos o actividad física, pero el bienestar también incluye la tranquilidad mental, emocional y estabilidad financiera. Contar con hábitos preventivos y herramientas de respaldo permite a las familias tomar decisiones más seguras y evitar gastos médicos inesperados que pueden afectar significativamente su economía”.

 

Prevención: una inversión que reduce riesgos financieros

 

      Invertir en prevención resulta mucho más económico que enfrentar tratamientos complejos derivados de enfermedades avanzadas. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la detección temprana y el control oportuno de enfermedades crónicas pueden reducir significativamente los costos de hospitalización y complicaciones médicas.

 

      Pero uno de los principales desafíos actuales es que las enfermedades crónicas están apareciendo en personas cada vez más jóvenes. Datos de Ecuasanitas evidencian que pacientes entre los 31 y 49 años ya presentan diagnósticos relacionados con hipertensión, colesterol elevado y otros trastornos metabólicos, condiciones que anteriormente eran más frecuentes en personas mayores de 50 años.

 

      Frente a este panorama, las pólizas de medicina prepagada se posicionan como una alternativa, que no solo facilita el acceso oportuno a servicios médicos, sino que también permite una mejor planificación financiera ante eventualidades.

 

      Contar con cobertura médica ayuda a reducir gastos imprevistos derivados de consultas, hospitalizaciones, tratamientos especializados o medicamentos de alto costo. Además, permite a las personas acceder a programas de prevención, seguimiento continuo y atención temprana, evitando que ciertas condiciones evolucionen hacia escenarios más complejos y costosos.

 

      “Muchas familias enfrentan dificultades económicas importantes cuando aparece una emergencia médica inesperada. El hecho de contar con una póliza de medicina prepagada nos ayuda a tener una prevención y planificación que permiten reducir esa vulnerabilidad y brindar mayor tranquilidad a largo plazo”, explica la Ejecutiva.

 

Bienestar emocional y estabilidad económica: una relación cada vez más evidente

 

      El impacto financiero de una enfermedad también tiene consecuencias emocionales. La incertidumbre frente a gastos médicos inesperados puede generar estrés, ansiedad y afectar la dinámica familiar y laboral. Por ello, expertos coinciden en que construir hábitos preventivos y contar con respaldo médico contribuye a generar mayor tranquilidad y estabilidad emocional, especialmente en un entorno donde las enfermedades crónicas y los problemas asociados al estilo de vida continúan en aumento.

 

      “Contar con medicina prepagada puede marcar una diferencia significativa en la estabilidad económica, mental y emocional de las familias, ya que una hospitalización o tratamiento especializado puede representar gastos desde USD 3,000 o 5,000 y dependiendo de la complejidad del procedimiento médico, pueden llegar a más de USD 10,000, mientras que la cobertura adecuada ayuda a reducir considerablemente ese impacto económico”, asegura la ejecutiva.

 

      La prevención ya no debe entenderse únicamente como una decisión médica, sino como parte de una cultura de planificación y autocuidado integral. En ese sentido, la representante de Ecuasanitas concluye dejando algunas recomendaciones importantes:

 

      Contar con el respaldo de una póliza de medicina prepagada, que facilite el acceso médico oportuno a atención y prevención

      Planificar financieramente posibles eventualidades relacionadas con bienestar

      Fomentar una cultura de prevención dentro del entorno familiar

 

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