En un contexto
en el que los gastos relacionados con atención médica continúan incrementándose
y las enfermedades crónicas aparecen cada vez a edades más tempranas, adoptar
hábitos saludables y preventivos se ha convertido, no solo en una decisión de
bienestar físico y emocional, sino también en una estrategia clave para cuidar
la estabilidad financiera de las personas y sus familias.
De acuerdo con
la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades crónicas (como
hipertensión, diabetes y afecciones cardiovasculares) representan cerca del 74%
de las muertes a nivel mundial. En Ecuador, esta realidad también se refleja en
las cifras. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC),
este tipo de enfermedades se mantienen entre las principales causas de
mortalidad en el país; y el costo económico derivado de tratamientos
prolongados, hospitalizaciones y medicamentos puede generar un fuerte impacto
en las finanzas personales y familiares.
Para Carla
Sevilla, Gerente General de Ecuasanitas, hoy el concepto de bienestar debe
abordarse de forma integral: “Cuando hablamos de prevención, muchas veces
pensamos únicamente en chequeos médicos o actividad física, pero el bienestar
también incluye la tranquilidad mental, emocional y estabilidad financiera.
Contar con hábitos preventivos y herramientas de respaldo permite a las
familias tomar decisiones más seguras y evitar gastos médicos inesperados que
pueden afectar significativamente su economía”.
Prevención: una
inversión que reduce riesgos financieros
●
Invertir en
prevención resulta mucho más económico que enfrentar tratamientos complejos
derivados de enfermedades avanzadas. Según la Organización Panamericana de la
Salud (OPS), la detección temprana y el control oportuno de enfermedades
crónicas pueden reducir significativamente los costos de hospitalización y
complicaciones médicas.
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Pero uno de los
principales desafíos actuales es que las enfermedades crónicas están
apareciendo en personas cada vez más jóvenes. Datos de Ecuasanitas evidencian
que pacientes entre los 31 y 49 años ya presentan diagnósticos relacionados con
hipertensión, colesterol elevado y otros trastornos metabólicos, condiciones
que anteriormente eran más frecuentes en personas mayores de 50 años.
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Frente a este
panorama, las pólizas de medicina prepagada se posicionan como una alternativa,
que no solo facilita el acceso oportuno a servicios médicos, sino que también
permite una mejor planificación financiera ante eventualidades.
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Contar con
cobertura médica ayuda a reducir gastos imprevistos derivados de consultas,
hospitalizaciones, tratamientos especializados o medicamentos de alto costo.
Además, permite a las personas acceder a programas de prevención, seguimiento
continuo y atención temprana, evitando que ciertas condiciones evolucionen
hacia escenarios más complejos y costosos.
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“Muchas
familias enfrentan dificultades económicas importantes cuando aparece una
emergencia médica inesperada. El hecho de contar con una póliza de medicina
prepagada nos ayuda a tener una prevención y planificación que permiten reducir
esa vulnerabilidad y brindar mayor tranquilidad a largo plazo”, explica la Ejecutiva.
Bienestar
emocional y estabilidad económica: una relación cada vez más evidente
●
El impacto
financiero de una enfermedad también tiene consecuencias emocionales. La
incertidumbre frente a gastos médicos inesperados puede generar estrés,
ansiedad y afectar la dinámica familiar y laboral. Por ello, expertos coinciden
en que construir hábitos preventivos y contar con respaldo médico contribuye a
generar mayor tranquilidad y estabilidad emocional, especialmente en un entorno
donde las enfermedades crónicas y los problemas asociados al estilo de vida
continúan en aumento.
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“Contar con
medicina prepagada puede marcar una diferencia significativa en la estabilidad
económica, mental y emocional de las familias, ya que una hospitalización o
tratamiento especializado puede representar gastos desde USD 3,000 o 5,000 y
dependiendo de la complejidad del procedimiento médico, pueden llegar a más de
USD 10,000, mientras que la cobertura adecuada ayuda a reducir
considerablemente ese impacto económico”, asegura la ejecutiva.
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La prevención
ya no debe entenderse únicamente como una decisión médica, sino como parte de
una cultura de planificación y autocuidado integral. En ese sentido, la
representante de Ecuasanitas concluye dejando algunas recomendaciones
importantes:
○
Contar con el
respaldo de una póliza de medicina prepagada, que facilite el acceso médico
oportuno a atención y prevención
○
Planificar
financieramente posibles eventualidades relacionadas con bienestar
○
Fomentar una
cultura de prevención dentro del entorno familiar
