En
el marco del Día de la Madre, la salud materna vuelve a posicionarse como un
tema clave en la agenda pública. Aunque en Ecuador y América Latina se han
registrado avances en los últimos años, los desafíos en prevención, acceso y
calidad de atención continúan impactando directamente en el bienestar de miles
de mujeres y sus hijos.
En
el país, la razón de mortalidad materna se ubica en aproximadamente 34,2
muertes por cada 100.000 nacidos vivos, según el INEC, una cifra que refleja
avances en el sistema de salud, pero que aún evidencia brechas importantes,
especialmente en zonas rurales y poblaciones vulnerables. A nivel global, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cerca de 700 mujeres mueren
cada día por causas relacionadas con el embarazo y el parto, la mayoría de
ellas prevenibles con una atención oportuna y adecuada.
La
salud materna requiere una mirada integral que contemple todas sus etapas. En
este sentido, especialistas destacan:
·
Antes del
embarazo: iniciar el acompañamiento
médico permite reducir riesgos, detectar condiciones preexistentes y mejorar el
bienestar tanto de la madre como del futuro recién nacido.
·
Durante el
embarazo: el seguimiento a través de
controles periódicos y monitoreo clínico es clave para prevenir complicaciones
como hemorragias, infecciones o trastornos hipertensivos, principales causas de
mortalidad materna.
· Después del parto: el posparto y los primeros meses de vida del bebé son determinantes para la salud física y emocional de la madre, así como para el desarrollo infantil.
Organismos internacionales coinciden en que
la mayoría de las muertes maternas son evitables, con sistemas de salud
fortalecidos, acceso oportuno y educación en prevención.
En América Latina, uno de los
principales desafíos sigue siendo la desigualdad en el acceso a servicios de
salud, especialmente en comunidades alejadas o con limitaciones económicas. A
esto se suma la necesidad de reforzar la educación en salud y promover una
cultura de cuidado desde etapas tempranas.
Desde el sector asegurador,
algunas compañías han comenzado a impulsar modelos de acompañamiento integral
que abarcan la maternidad desde la planificación hasta el posparto.
Humana S.A., empresa de
medicina prepagada, promueve la importancia de la prevención y la planificación
en salud, destacando la necesidad de contar con cobertura médica desde antes
del embarazo. Este enfoque permite considerar aspectos clave como los periodos
de carencia, el seguimiento prenatal oportuno, la atención durante el parto y
el cuidado integral del recién nacido, contribuyendo a una maternidad más
informada y segura.
“La
maternidad comienza mucho antes del embarazo. Por eso, la planificación previa,
junto con información, prevención y acceso oportuno a servicios de salud, es
clave para cuidar la experiencia de la madre y el bienestar del bebé”, señala
Margarita Barahona, Subgerente Médica de Humana.
Garantizar una maternidad
segura sigue siendo un reto compartido entre el sector público, privado y la
sociedad. La combinación de prevención, educación y acceso a servicios de
calidad será clave para seguir reduciendo cifras y mejorar la calidad de vida
de miles de familias.
En un contexto donde los
avances conviven con desafíos estructurales, el enfoque integral de la salud
materna se posiciona como una prioridad para el presente y el futuro de la
región.

