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Si bien la maternidad es una etapa que suele asociarse con felicidad,
también es verdad que implica importantes cambios emocionales y hormonales para
las mujeres. El posparto, particularmente, es un periodo de adaptación que
puede venir acompañado de distintas manifestaciones en el estado de ánimo, que
muchas mamás y sus entornos familiares y sociales normalizan debido a los
alteraciones en la rutina, pero en ocasiones pueden ser señales de alerta.
La Asociación Americana del Embarazo ha señalado que cerca del 80% de
todas las nuevas madres experimentan sentimientos negativos o cambios de humor
después del nacimiento de un hijo. De estos casos, algunas podrían estar
sufriendo de baby blues (o melancolía posparto), y otras de depresión
posparto.
Pero, ¿cómo diferenciar estos dos cuadros para buscar apoyo oportuno? .
La Dra. Mónica Chanatasig, Controlador Médico de Ecuasanitas detalla las
principales características de cada uno a continuación.
Baby
blues: una respuesta emocional común en el postparto
Aunque el baby blues y la depresión posparto comparten algunos
síntomas, se diferencian principalmente por su duración, intensidad y el
impacto en la vida diaria. Al respecto, la Dra. Chanatasig señala que
esta es una condición transitoria que suele presentarse en los primeros días
después del nacimiento del bebé y se caracteriza por:
●
Aparece entre
el segundo y quinto día tras el parto
●
Puede durar
hasta dos semanas
●
Manifestarse
con síntomas fluctuantes como cambios de humor, tristeza, llanto, irritabilidad
y ansiedad leve
●
Ser transitorio
y no requerir intervención médica especializada
La especialista ofrece también algunas recomendaciones para sobrellevar
este periodo:
●
Descansar tanto
tiempo como sea posible. Esto implica, por supuesto, dormir, pero también tomar
periodos personales para despejar la mente y relajarse, aunque sea brevemente.
●
Aceptar apoyo
de familiares y amigos.
●
Para aquellas
mamás que tienen la posibilidad de criar en pareja, la comprensión de esta
última y del entorno es clave. “Lejos de juzgar a la madre, se trata de
tener empatía y apoyar en lo que sea necesario”, aconseja la Dra.
Chanatasig.
Depresión
posparto: cuando las emociones requieren atención
Por su parte, la depresión posparto es una condición más profunda y
persistente que puede presentarse en cualquier momento durante el primer año.
Entre sus principales manifestaciones se encuentran:
●
Tristeza
constante
●
Falta de
interés en actividades
●
Dificultad para
vincularse con el bebé
●
Alteraciones
del sueño o apetito
●
Fatiga extrema
o sentimientos de culpa
“Cuando estos síntomas interfieren con la vida diaria o se prolongan en
el tiempo, es fundamental buscar apoyo especializado. La detección temprana
mejora significativamente el bienestar de la madre”, explica la Dra. Mónica Chanatasig. Añade que, debido a que esta es
una condición severa, su tratamiento dependerá de lo que determine el
especialista que evalúe a la paciente, pero podría ir desde cuidados en casa y
psicoterapia, hasta medicación y grupos de apoyo.
Un
llamado al acompañamiento oportuno
Reconocer las señales tempranas y contar con
apoyo adecuado puede marcar una gran diferencia en esta etapa. El
acompañamiento del entorno cercano y el acceso a atención especializada son
fundamentales para transitar el posparto de manera informada y segura.
Además, es importante considerar que el
bienestar emocional de la madre también impacta en la calidad del vínculo y en
la regulación emocional del bebé. Una madre que cuenta con apoyo integral y se
encuentra emocionalmente estable está en mejores condiciones de generar un
entorno seguro, fortalecer el vínculo afectivo y acompañar adecuadamente el
crecimiento de su hijo.
En el contexto del Día de la Madre, el mensaje
es claro: informarse, acompañar y buscar apoyo a tiempo. Porque cuidar de mamá
también es cuidar de todos.
En este contexto, Ecuasanitas pone a
disposición de sus afiliados una amplia red de profesionales, consultas médicas
y seguimiento continuo, facilitando el acceso a atención integral que
contribuye al bienestar mental y emocional en momentos clave como el posparto.
