En la imagen (de izquierda a derecha): Miguel Pérez, Comercial de Farmaenlace; Mario Rafael Arayala, Presidente de ALFE; María Gabriela Moncayo, Directora Ejecutiva de ALFE; Dr. Daniel Sánchez, Director Ejecutivo de ARCSA; Michel Ugazzi, Director del Posgrado de Cirugía Pediátrica de la Universidad San Francisco de Quito; y José Ricaurte, Vicepresidente de Farmaenlace.
Como parte de su compromiso con la seguridad del paciente y el fortalecimiento del sistema de salud, la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos (ALFE) lanza la campaña “La receta se respeta”, una iniciativa edu-comunicacional orientada a promover el respeto a la prescripción médica y el uso responsable de los medicamentos en toda la cadena de atención, bajo el mensaje:
“Lo que el médico indica, tu salud lo necesita”.
Desde el análisis de estadísticas de market share en distintas categorías terapéuticas, ALFE identificó diferencias entre los medicamentos más prescritos por los profesionales de la salud y aquellos que finalmente son dispensados al consumidor final en farmacias. Este hallazgo abre una oportunidad para fortalecer la coherencia entre prescripción, dispensación y adherencia al tratamiento.
Los datos evidencian que, en algunos segmentos, marcas con alta participación en recetas presentan menores niveles de ventas sell-out, mientras que alternativas con menor nivel de prescripción alcanzan una mayor rotación en farmacias. Este comportamiento se observa de manera consistente en categorías como antigripales y antibióticos.
En el segmento de antigripales, por ejemplo, se registran marcas con participaciones en recetas de hasta el 81 %, pero con ventas al consumidor final cercanas al 39 %, mientras que otras con menor prescripción alcanzan participaciones de hasta el 61 % en sell-out.
Un patrón similar se identifica en antibióticos fluoroquinolonas, donde una marca con más del 50 % de participación en recetas concentra alrededor del 30 % de las ventas, mientras alternativas con menor prescripción superan el 48 % de participación en dispensación.
En antibióticos cefalosporínicos, la tendencia se mantiene: marcas ampliamente recetadas presentan niveles de venta inferiores a otras con menor presencia en prescripción médica, confirmando una brecha sostenida entre la indicación clínica y el comportamiento de consumo.
Para ALFE, estas cifras no buscan señalar responsabilidades individuales, sino visibilizar la importancia de trabajar de manera articulada entre todos los actores del sistema de salud para asegurar que las decisiones clínicas se reflejen adecuadamente en la dispensación y en el uso correcto de los medicamentos por parte de los pacientes.
“La receta médica es el resultado de un diagnóstico y de un criterio científico. Respetarla y acompañar al paciente en su correcta dispensación y adherencia al tratamiento es una responsabilidad compartida entre médicos, farmacias, industria y usuarios”, señala Mario Rafael Arayala, presidente de ALFE.
La campaña pone en el centro la seguridad del paciente y promueve una cultura de corresponsabilidad, donde cada eslabón de la cadena cumple un rol clave para garantizar tratamientos eficaces, seguros y basados en evidencia.
Con esta iniciativa, ALFE busca instalar una conversación constructiva en el país sobre la importancia de fortalecer la coherencia entre prescripción y dispensación como un estándar de calidad dentro del sistema de salud.
Follow @laprimeraec
