Cuidar
la salud también es cuidar las finanzas
En un
contexto donde la estabilidad financiera y el bienestar familiar se han
convertido en prioridades sociales y económicas en el país, la planificación
financiera para la contratación de seguros se consolida como una tendencia
creciente entre los hogares ecuatorianos, orientada a anticipar riesgos,
reducir la vulnerabilidad económica y proteger el patrimonio familiar.
Cada vez más personas
reconocen que la protección en salud y el acceso oportuno a planes médicos no
representan un gasto, sino una inversión preventiva que brinda tranquilidad
frente a imprevistos médicos y financieros. Esta tendencia se evidencia en el
crecimiento sostenido de la industria de la medicina prepagada en el país.
De acuerdo con datos de la
Asociación Ecuatoriana de Empresas de Medicina Integral Prepagada (Aeemip), en
2024, la prima total del sector de medicina prepagada alcanzó aproximadamente
USD 770 millones, lo que representa un crecimiento del 7% en relación con el
año anterior, manteniendo una tendencia positiva que se ha repetido desde 2022.
Asimismo, cifras del mercado
indican que alrededor de 1,4 millones de ecuatorianos cuentan actualmente con
un seguro de salud o un plan de medicina prepagada, evidenciando una mayor
cultura de prevención y planificación financiera en los hogares del país.
Especialistas en finanzas
personales destacan que integrar los seguros dentro de un presupuesto familiar
permite reducir el impacto de gastos imprevistos, proteger el ahorro y evitar
el endeudamiento ante situaciones de emergencia. Además, recomiendan evaluar
coberturas de acuerdo con las necesidades reales de cada persona o familia,
comparar opciones del mercado y revisar periódicamente las pólizas contratadas.
En este sentido, Humana
comparte recomendaciones clave para una adecuada planificación financiera al
momento de contratar un seguro de salud:
•
Evaluar la etapa de vida y necesidades reales, como edad, composición familiar
y antecedentes médicos, para elegir una cobertura adecuada.
•
Incorporar el plan médico al presupuesto mensual, asegurando que la prima sea
sostenible en el tiempo y acorde a las necesidades de atención en salud.
•
Revisar beneficios adicionales, como telemedicina, atención domiciliaria y
programas preventivos, que optimizan el uso del plan.
•
Actualizar la cobertura periódicamente, especialmente ante cambios familiares o
económicos.
De
acuerdo con Paula Sancho, gerente de Ventas de Humana, la planificación
financiera es clave para tomar decisiones acertadas en materia de protección.
“Contratar un seguro de salud de manera planificada permite a las familias
anticiparse a riesgos, organizar mejor su presupuesto y acceder a atención
médica oportuna sin comprometer su estabilidad económica. Hoy vemos un mayor
interés por entender las coberturas, comprender los beneficios y elegir planes
que realmente se ajusten a cada etapa de la vida, lo que demuestra una
evolución positiva en la cultura de prevención en el país”, señaló.
En un escenario económico
dinámico, la planificación financiera y la contratación informada de planes médicos
se consolidan como una tendencia que está transformando la forma en que las
familias ecuatorianas se relacionan con el bienestar y la prevención, pasando
de una lógica reactiva frente a la enfermedad a un enfoque anticipatorio,
sostenible y orientado a la protección del patrimonio y la calidad de vida a
largo plazo.
