Febrero
invita a mirar con mayor conciencia una realidad que transforma la vida de
miles de personas y familias.
Un mes para recordar que la lucha contra el cáncer no se libra únicamente
en los hospitales, sino también en los hogares, en las conversaciones que
cuestan, en los silencios que pesan y en la manera en que elegimos estar cerca.
Porque frente a esta enfermedad, acompañar con sensibilidad también es una
forma de esperanza.
En el marco del Día Mundial
de la Lucha contra el Cáncer, que se conmemora cada 4 de febrero desde el año
2000 por iniciativa de la Unión Internacional contra el Cáncer, Solca Guayaquil
impulsa durante todo el mes la campaña “Palabras de Esperanza”, una
iniciativa de sensibilización cuyo video oficial de lanzamiento se presentó
el pasado 3 de febrero.
El audiovisual recoge
testimonios de pacientes y expacientes que comparten qué les hubiera gustado
escuchar al momento de recibir su diagnóstico y durante su tratamiento, así
como la manera en que esperan ser acompañados por su entorno. A través de sus voces,
el video invita a reflexionar sobre el poder de las palabras y la importancia
de la empatía.
Esta propuesta reafirma un
mensaje que ha acompañado a la institución a lo largo de su historia: ser
esperanza de vida.
El cáncer no solo se
enfrenta en los centros médicos. También se vive en los hogares, en las miradas
que intentan ser fuertes, en las noches de incertidumbre y en las
conversaciones que no sabemos cómo empezar. Muchas veces el silencio no nace de
la indiferencia, sino del temor a decir algo incorrecto.
Nadie nos enseñó qué decir
cuando alguien que amamos recibe un diagnóstico así. Una palabra sencilla, una
pregunta o una presencia sincera pueden convertirse en un apoyo invaluable en
medio del proceso. Sentir miedo es parte del camino y pedir apoyo también es un
acto de valentía. En Ecuador hablamos de muchos temas, pero pocas veces de cómo
acompañar a alguien que tiene cáncer.
Frente a esta enfermedad hay
tanto que se puede expresar a quien nos importa. Nadie nos enseñó cómo hacerlo
y, en ese intento por no fallar, muchas veces optamos por callar, cuando en
realidad una palabra oportuna, una presencia sincera o un gesto sencillo pueden
marcar la diferencia y convertirse en verdaderas palabras de esperanza.
Esta
campaña busca sensibilizar, fortalecer la empatía y reflejar el espíritu de
Solca Guayaquil como una institución donde la experiencia médica se une al
acompañamiento humano, al respeto y a la comprensión en cada etapa del proceso.

