El bleisure redefine la estadía de negocios
en América Latina: más noches, más experiencias y una demanda que cambia lo que
un hotel debe ofrecer.
El viaje corporativo tradicional está evolucionando. Cada vez más
profesionales aprovechan sus desplazamientos laborales para incorporar momentos
de descanso, turismo o actividades personales, en una tendencia conocida como bleisure,
término que combina las palabras en inglés business y leisure.
Según un
estudio de la Global Business Travel Association (GBTA), el 37% de los viajeros
de negocios extiende un viaje laboral para incorporar actividades de ocio. La
investigación también muestra que quienes adoptan esta modalidad suelen añadir
aproximadamente tres días a su estadía.
La tendencia
ha ganado visibilidad en los últimos años, impulsada por una mayor flexibilidad
en los esquemas de trabajo y por el interés de los viajeros en aprovechar los
destinos que visitan por motivos profesionales. Como resultado, las
expectativas sobre la experiencia hotelera también están cambiando.
Hoy, factores
como la conectividad, la eficiencia en los traslados, los espacios funcionales
para trabajar y la posibilidad de optimizar tiempos de desplazamiento se han
convertido en elementos determinantes al momento de elegir un hospedaje.
En ciudades
con una importante actividad corporativa como Quito, la cercanía con puntos
estratégicos adquiere un valor adicional para quienes manejan agendas
ajustadas, vuelos de conexión o reuniones de corta duración. En este contexto,
las alternativas de alojamiento ubicadas en entornos aeroportuarios facilitan
la logística del viajero y permiten aprovechar mejor el tiempo disponible.
“El viajero
actual busca experiencias más fluidas y eficientes. La ubicación, la
conectividad y la posibilidad de equilibrar trabajo y descanso dentro de una
misma estadía se han convertido en factores cada vez más relevantes para
quienes viajan por negocios”, señala Florencia Burneo, gerente general de
Courtyard by Marriott Quito Airport.
La
investigación de GBTA también indica que el 82% de quienes realizan viajes
bleisure permanece en el mismo hotel durante la parte laboral y la parte
recreativa de su viaje, una señal de que la comodidad, la accesibilidad y la
experiencia integral pesan cada vez más en la decisión de hospedaje.
En Ecuador,
destinos como Quito y sus alrededores ofrecen además la posibilidad de
complementar compromisos profesionales con experiencias gastronómicas,
culturales y de naturaleza a corta distancia, una combinación que responde a
las nuevas preferencias de este perfil de viajero.
Acerca de COURTYARD BY MARRIOTT QUITO AIRPORT
Courtyard by Marriott Quito Airport, parte de la red
Marriott International, se encuentra a 150 metros de las llegadas del
Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre (Parroquia Tababela, S/N, Vía Yarquí,
Quito). Sus 84 habitaciones modernas incluyen acceso móvil sin llave,
iluminación inteligente, cortinas blackout, espacios de trabajo ergonómicos,
Wi-Fi de alta velocidad, cafetera y minibar. El restaurante y bar opera de 6:00
a 23:00, con propuesta gastronómica local e internacional elaborada con
ingredientes frescos de origen local, para 67 comensales. El gimnasio está
disponible las 24 horas del día, con equipos cardiovasculares y de fuerza.
Cuenta además con business center, salones de reuniones, servicio de consjería
24 horas y diseño sostenible. Miembro del programa Marriott Bonvoy. Teléfono:
+593 02-3951000. Instagram: @courtyardquito.
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