Esteban Lasso, Director País de World Vision Ecuador
Entre los 7 y 10 años, miles de niñas y niños en
Ecuador atraviesan la última ventana de oportunidad para recuperar su
desarrollo tras la desnutrición crónica infantil (DCI). Aunque a esta edad
ya no siempre es posible revertir completamente el retraso en talla, sí es
posible recuperar capacidades clave como el aprendizaje, la salud y las
oportunidades futuras.
El reciente estudio nacional de World Vision Ecuador,
denominado “Hambre, nutrición y seguridad alimentaria y su efecto en el
desarrollo de las niñas y niños entre 7 y 10 años”, advierte que intervenir
en esta etapa sigue siendo altamente rentable: mejora significativamente el
rendimiento escolar, reduce riesgos de enfermedad y amplía las oportunidades a
largo plazo.
La evidencia del estudio, realizada en el marco de la
campaña Suficiente de World Vision, muestra que la alimentación
de niñas y niños entre 7 y 10 años presenta diferencias importantes según el
territorio:
·
En la Sierra, si bien se observa una mayor diversidad alimentaria,
esta sigue siendo insuficiente para garantizar una dieta equilibrada.
·
En la Costa, se identifica un mayor consumo de alimentos de alto
contenido energético, incluidos productos procesados, lo que limita la calidad
nutricional de la dieta.
·
Por su parte, en
la Amazonía se registran las mayores restricciones, con menor diversidad
alimentaria y mayores limitaciones en el acceso a alimentos nutritivos.
Territorios como Cotopaxi, Orellana y Santo Domingo
presentan los niveles más bajos en diversidad y consumo alimentario, mientras
que Santa Elena, Manabí y Guayas registran puntajes más altos. En este
contexto, las familias no eligen necesariamente qué consumir, sino que ajustan
su alimentación a lo que es accesible en términos económicos y territoriales.
Debido a ello, el entorno escolar se posiciona como
un espacio clave para el desarrollo integral de niñas y niños, considerando
que pasan entre seis y siete horas diarias en las instituciones educativas. El
estudio evidencia que, mientras algunos estudiantes acceden a alimentos
preparados en casa, otros dependen de bares escolares donde predominan
productos de bajo valor nutricional. Esta realidad limita el potencial de la
escuela como un espacio de recuperación en una etapa clave.
Fortalecer la alimentación escolar no es solo una
medida nutricional, es una estrategia para recuperar oportunidades de
aprendizaje, salud y desarrollo. Una
nutrición inadecuada está asociada a dificultades de concentración, menor
rendimiento académico y limitaciones en el desarrollo cognitivo, lo que
condiciona las oportunidades futuras de niñas y niños, señala el estudio.
Esteban Lasso, Director País de World Vision Ecuador, destaca que “la desnutrición crónica no empieza a los
7 años, empieza mucho antes. A esta edad ya no siempre podemos recuperar la
talla, pero sí podemos recuperar algo igual de importante: las oportunidades de
aprendizaje, salud y desarrollo. Por eso, nunca es tarde para intervenir, pero
sí es urgente empezar antes.”
Niños que
participaron de los programas de World Vision Ecuador durante su intervención
en el lanzamiento del estudio destacaron “cuando no comemos bien nos cuesta
poner atención en clases, nos cansamos más rápido y a veces nos sentimos
tristes sin saber por qué”. Además, enfatizaron que “no somos solo el
futuro, somos el presente, y lo que pase con nuestra alimentación hoy va a
cambiar lo que podamos ser mañana”, subrayando la urgencia de actuar en esta
etapa clave de su desarrollo.
Ante este panorama, World Vision Ecuador plantea el fortalecimiento
de políticas públicas integrales que garanticen el derecho a una alimentación
adecuada para la niñez, a través del fortalecimiento de programas escolares
de alimentación saludable con pertinencia territorial y cultural; promover la
educación alimentaria en escuelas, familias y comunidades; y el apoyo a la
producción local y economías familiares.
La escuela y la familia representan hoy la última oportunidad para cambiar la
trayectoria de miles de niñas y niños en Ecuador. No actuar en este momento
implica consolidar brechas que se arrastrarán toda la vida.
Sobre el estudio
El
estudio elaborado se basa en una muestra representativa de 600 niñas y niños entre 7 y 10 años
en Ecuador, utilizando indicadores internacionales como el Household Dietary
Diversity Score (HDDS), el Food Consumption Score (FCS), la Food Insecurity
Experience Scale (FIES) y el índice de masa corporal (IMC), combinados con
investigación cualitativa en comunidades de la Costa, Sierra y Amazonía.
Para más información, compartimos el estudio completo:
Acerca de World Vision Ecuador:
World Vision Ecuador es una organización humanitaria cristiana con 45
años de presencia en el país, que trabaja por el bienestar integral de la
niñez, especialmente en contextos de vulnerabilidad. A través de programas
sostenibles y con enfoque comunitario, promueve el acceso a derechos
fundamentales como educación, salud, protección y medios de vida seguros. World
Vision implementa iniciativas en zonas rurales, urbanas y de difícil acceso en
las regiones Costa, Sierra y Amazonía; y es reconocida por su capacidad de respuesta
inmediata ante emergencias y desastres naturales. Forma parte de World Vision
International, presente en más de 100 países.
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