Katherine Alcívar, docente de psicologia clínica Guayaquil
En un contexto marcado por
crisis constantes como violencia, emergencias, pérdidas y alta incertidumbre; la
salud mental se ha posicionado como una responsabilidad colectiva. Los Primeros
Auxilios Psicológicos (PAP) constituyen una herramienta fundamental para
brindar apoyo inmediato a personas en situaciones críticas, con el objetivo de
reducir el impacto emocional y favorecer procesos iniciales de afrontamiento
(Organización Mundial de la Salud [OMS], 2011; Sphere Association, 2018). Más
que una intervención clínica, representan una forma de acompañamiento humano
oportuno.
Los PAP se centran en
estabilizar emocionalmente a la persona, promoviendo seguridad, calma y
conexión con redes de apoyo. Su aplicación en las primeras horas tras un evento
adverso puede disminuir el riesgo de complicaciones psicológicas posteriores,
siempre que se realice desde el respeto, la escucha activa y la no invasión
(OMS, 2011; Inter-Agency Standing Committee [IASC], 2007). En este sentido,
ayudar no implica resolver, sino sostener de manera ética y empática.
Desde la psicología del
desarrollo, es clave comprender que cada etapa vital implica formas distintas
de vivir una crisis. En la infancia, la regulación depende del adulto; en la
adolescencia, las respuestas pueden ser intensas por procesos identitarios;
mientras que en la adultez y vejez influyen factores como la carga emocional o
la experiencia acumulada (Papalia & Martorell, 2017). Esto exige adaptar
los PAP al momento evolutivo de cada persona.
A nivel social, las crisis
también impactan en los grupos, pudiendo generar desorganización o, por el
contrario, fortalecer redes de apoyo. Los PAP contribuyen a restaurar una
sensación básica de seguridad y cohesión, promoviendo respuestas colectivas más
organizadas y solidarias (IASC, 2007). En este marco, el modelo ABCDE orienta
la intervención a través de la escucha, la contención, la identificación de
necesidades y la derivación oportuna (OMS, 2011).
En coherencia con estas
necesidades, la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE) desarrolló el 15
de abril la tercera edición del taller de Primeros Auxilios Psicológicos, en
articulación con los Bomberos Voluntarios de BCBG y el Centro Gerontológico
Memory. Este espacio formativo integró una mirada interdisciplinaria,
combinando la respuesta en emergencia con el acompañamiento psicosocial en
distintas etapas de la vida.
El objetivo del taller fue desarrollar en jóvenes competencias básicas en PAP mediante la comprensión de conceptos clave, la sensibilización vivencial frente a crisis emocionales como la ansiedad y la aplicación del modelo ABCDE. Se buscó fortalecer su capacidad de respuesta empática, oportuna y contextualizada ante situaciones de crisis en diversos grupos poblacionales, incluyendo personas adultas mayores.
