Con una trayectoria
de casi 100 años en la transformación del vidrio, FAIRIS consolida
su liderazgo industrial al inaugurar una de las infraestructuras de
autogeneración más importantes de la Sierra Centro. Este 5 de marzo, la puesta
en marcha oficial de su planta fotovoltaica en la provincia de Tungurahua, marcó
un hito dentro de una estrategia país orientada a vincular la producción
responsable con la eficiencia energética nacional.
Un
hito de potencia y compromiso energético:
El complejo cuenta con una extensión de 10.600
m² y la instalación de 3.700 paneles solares, alcanzando
una potencia de 2,2 MW y una generación anual proyectada
de 3´175.176 kWh. Esta obra, ejecutada por la empresa Solar
Team en un plazo de 12 meses, desde su concepción hasta su puesta en
marcha, permite a FAIRIS cubrir el 42 % de la demanda
eléctrica de su planta industrial. El impacto ambiental es uno de los pilares
principales del proyecto. Se estima una reducción de 26.000 toneladas
de CO₂ en los próximos 25 años, equivalente a la
plantación de aproximadamente 45.000 árboles.
Sin
embargo, el impacto trasciende el autoconsumo. El sistema ha sido
diseñado bajo un esquema de eficiencia sistémica que permite el alivio
de carga directa al país. Gracias a esta configuración, se
incorporará hasta 2.2 MW al Sistema Nacional Interconectado
(SIN). Esta redistribución permite que el Estado aumente su
oferta y pueda atender a otros sectores productivos y residenciales,
especialmente durante periodos críticos de demanda, fortaleciendo la
seguridad energética del país y el bienestar de la
comunidad mediante un auténtico compromiso energético.
El
círculo virtuoso de la construcción sostenible:
Para
FAIRIS, la innovación y sostenibilidad son el motor de una cadena de valor que
busca la sustentabilidad total. Marlon Salazar, Gerente de Planta,
destaca la importancia de este modelo en el sector constructor: “Integrar
sistemas de autogeneración transforma nuestros procesos de producción y
disminuye significativamente la huella ambiental de los materiales que
fabricamos. Operar con energía limpia y con líneas de producción optimizadas
—que reducen el consumo eléctrico en la fabricación de vidrios y sistemas de
aluminio sin comprometer la calidad ni la seguridad— consolida un círculo
virtuoso: producimos con menor impacto ambiental y ofrecemos al mercado soluciones
innovadoras de alta tecnología y valor agregado, que reducen el consumo
energético y mejoran el confort térmico de los hogares”.
Un
vidrio fabricado bajo la lógica de eficiencia energética está
diseñado para controlar el paso de la energía, no solo de la luz. A
diferencia del vidrio común —que deja pasar calor y frío casi sin filtro—, este
tipo de vidrio actúa como un regulador térmico entre el
interior y el exterior. De este modo, el ahorro para el consumidor final
se manifiesta en que se necesita menos aire acondicionado en
calor y menos calefacción en épocas
de frío. Así, con menor consumo energético, existe un menor
costo de la planilla y un menor impacto ambiental.
Este
enfoque permite a los desarrolladores acceder a materiales locales certificados
que cumplen con estándares internacionales, reduciendo no solo los costos
operativos para el consumidor final, sino también la huella ambiental.
El desafío normativo:
A
pesar de estos avances privados, FAIRIS enfatiza que para alcanzar un impacto
estructural se requiere de una evolución en el marco legal en lo relacionado a
la utilización de materiales, como vidrio, en la construcción. Jorge
Luis Jaramillo, Gerente General de FAIRIS, señala que el éxito de este hito
promueve un debate profundo sobre la política pública: "Para que
este esfuerzo alcance su máximo potencial, es clave contar con marcos
normativos claros y actualizados que promuevan y regulen la
incorporación de materiales eficientes desde la etapa de diseño en las obras
arquitectónicas del país. Necesitamos leyes que incentiven y regulen el uso
obligatorio de tecnologías que reduzcan la demanda energética nacional,
democratizando el acceso a soluciones sostenibles. Buscamos incentivar el
uso de productos, cuya tecnología de fabricación, reduzcan la demanda
energética. Por ejemplo, el uso de vidrio que permita el aislamiento térmico,
para garantizar un menor consumo eléctrico".
Con
este proyecto, FAIRIS demuestra que la industria, la normativa y el
mercado pueden converger en un mismo objetivo: usar mejor la energía y
fortalecer la producción local. La inauguración del 5 de marzo no es solo
un evento empresarial; es el llamado a una construcción más consciente y
responsable para el bienestar de todo el Ecuador.

