Visa presentó hoy conclusiones reveladoras derivadas de una inmersión
sin precedentes en
la vida y realidades fundamentales de las pequeñas y
medianas empresas (PyMEs) en América Latina y el Caribe. El estudio, que
encuestó a casi 2.000 propietarios de PyMEs en Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, Costa Rica, República Dominicana, México y Perú, revela una realidad fundamental:
en la región no existe una división emocional entre la persona y el negocio.
Para estos emprendedores, su empresa no es solo una transacción, es su sustento
de vida y legado familiar.
Los hallazgos desafían las percepciones tradicionales del
emprendimiento y evidencian una carga mental constante que se genera por la
fusión entre la identidad y el negocio. Esta realidad se refleja con claridad
en las palabras de un propietario de una pequeña empresa de la región: “Cada
decisión conlleva el peso del futuro de mi familia”.
El estudio también identifica patrones clave que redefinen la visión
que tenemos de las PyMEs en la región:
·
Motivadas por la necesidad: para muchas PyMEs, el emprendimiento surge por necesidad, no solo
por pasión.
·
Supervivencia antes que escala: aunque sueñan con crecer, la prioridad diaria suele ser la
supervivencia; además, el uso limitado de herramientas digitales restringe su
capacidad de expansión.
·
Un deber familiar: el crecimiento del negocio es su principal ambición, pero se percibe
más como una responsabilidad y deber hacia la familia que como una meta
personal.
·
Continuidad antes que libertad: el dinero lo consideran una herramienta de supervivencia y
continuidad, no de libertad.
·
La seguridad como ancla emocional: más allá de ser funciones técnicas, la protección contra el fraude
(64%) y la seguridad de los datos (63%) son prioridades clave para garantizar
que el sustento familiar permanezca protegido.
Estos hallazgos evidencian un cambio fundamental en las prioridades de
las PyMEs, trasladando el enfoque hacia beneficios que ofrezcan una “verdadera
tranquilidad” como base esencial para cualquier crecimiento futuro.
"Las pequeñas empresas en toda América Latina trabajan cada día
para proteger su dinero, acceder a crédito, recibir pagos con mayor rapidez y
digitalizar sus operaciones. En Visa, nuestro rol es ayudarlas a lograr
precisamente eso, con protección contra el fraude de clase mundial, acceso más
rápido a fondos, soluciones de crédito inclusivas y herramientas digitales
fáciles de adoptar que permitan a los emprendedores expandir con confianza
negocios más sólidos y resilientes”, dijo Ana Rojas, vicepresidenta sénior de
Soluciones Comerciales y de Movimiento de Dinero de Visa para América Latina y
el Caribe.
La nueva cara del emprendimiento
El estudio destaca que esta búsqueda de estabilidad no es uniforme; el
emprendimiento en la región está siendo redefinido constantemente por el género
y la tecnología. El reporte identifica cuatro perfiles distintos de PyMEs, con
una fuerte presencia femenina:
- Las establecidas: se trata de PyMEs líderes tradicionales,
orientadas a procesos y enfocadas en el legado.
- El heredero renuente: personas que heredan el negocio por
obligación más que por pasión, a menudo con actitud pasiva y una ambición
de crecimiento limitada.
- Impulsadas por la necesidad: principalmente mujeres que ponen en
marcha emprendimientos informales para sostener la estabilidad familiar.
- Creadores visionarios: innovadores optimistas y expertos en
tecnología (en su mayoría mujeres) que aprovechan la creatividad para
captar nuevas oportunidades.
Cerrando la brecha: oportunidades para
fortalecer la resiliencia de las PyMEs
Visa también identificó rutas claras para que las marcas pueden apoyar
mejor las necesidades únicas y cambiantes de los emprendedores. Abordar estas
áreas es fundamental para llevar a las PyMEs de un estado de supervivencia a un
crecimiento sostenible:
·
Liberar liquidez: acelerar el flujo de efectivo mediante liquidaciones instantáneas,
asegurando que el dinero esté disponible cuando la familia más lo necesite.
·
Expansión digital: ofrecer herramientas de comercio social y tiendas digitales para
ayudar a los negocios a llegar de forma eficiente a nuevos mercados.
·
Crédito inclusivo: ampliar el acceso al financiamiento mediante modelos alternativos de
evaluación de datos, superando las barreras tradicionales.
·
Alivio operativo: ofrecer descuentos en servicios básicos esenciales, impactando
directamente en la supervivencia financiera diaria del hogar.
·
Crecimiento enfocado en mujeres: impulsar el crecimiento a través de programas dirigidos a mujeres y
marketplaces de alianzas estratégicas para PyMEs.
Al cerrar la brecha entre las expectativas de los emprendedores y sus
realidades, Visa reafirma su compromiso de asegurar que la próxima generación
de PyMEs en la región se construya sobre una base de seguridad, inclusión,
agilidad digital y resiliencia duradera.
Más información sobre el estudio de inmersión de Visa sobre PyMEs está
disponible en el nuevo informe de Visa, “Lo que más
valoran los consumidores: ¿Están las marcas a la altura de las
expectativas?”
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