La Esclerosis Múltiple
(EM) afecta a cerca de 2,9 millones de personas en el mundo. En Ecuador, el
abordaje de esta "enfermedad invisible" exige un cambio urgente de
paradigma: pasar de la fragmentación burocrática a un modelo de atención integral
que garantice diagnósticos tempranos, adopte herramientas digitales y evite
millonarias pérdidas económicas al Estado por la afectación directa a su
población productiva.
En sus etapas iniciales, la EM puede
presentar síntomas invisibles, que pueden llegar a ser altamente incapacitantes
(como fatiga crónica o alteraciones visuales), lo que frecuentemente empuja al
paciente al aislamiento social. A esto se suma el desafío en el sistema público
ecuatoriano (IESS / MSP), donde la interrupción o retraso de procesos
administrativos incide en la falta de stock continuo de Terapias Modificadoras
de la Enfermedad de Alta Eficacia (DMTs / HET) actúan como una barrera
silenciosa que acelera de forma irreversible la progresión de la discapacidad.
Frente a esta realidad, la postura del
sector biotecnológico es de total apertura, proponiendo soluciones que integren
a la medicina con la tecnología.
MedWallet y el "paciente experto"
Como parte de esta propuesta de
co-creación, Roche está impulsando soluciones complementarias como MedWallet,
una innovadora herramienta digital diseñada para acompañar a los pacientes en
el día a día con sus tratamientos, apoyarles en su adherencia y seguimiento.
Esta plataforma permite autogestionar citas médicas, recordatorios de
administración del medicamento, seguimiento de controles médicos, acceder a
información validada sobre sus medicamentos Roche prescritos y añadir
información de otros medicamentos de forma manual. Tecnologías como esta no
solo forman a un "paciente experto" y lo empoderan frente a su salud,
sino que ayudan a aliviar la carga administrativa de los pacientes, facilitando
su tránsito por el sistema.
“La brecha real no es solo el acceso a
una molécula; es la necesidad de un ecosistema de salud que acompañe al
paciente desde el diagnóstico temprano hasta el soporte en su calidad de vida”,
enfatiza la Dra. Oana Matei, Gerente General de Roche Ecuador. “Los invito a
trascender la práctica clínica convencional y a renovar nuestra promesa de
co-crear un ecosistema de salud más robusto, donde el legado que construimos
hoy sea el estándar del mañana”, agregó.
La innovación como
resguardo económico
La evidencia macroeconómica respalda el
sentido de urgencia: en neurociencia, el tiempo de acción es tejido neurológico
salvado.
Datos recientes del Instituto WifOR
demuestran que las barreras de atención en patologías crónicas le costaron a la
economía ecuatoriana USD 699 millones en pérdidas de productividad, arrebatando
a la población productiva más de 83.500 años de vida saludable a causa de la
inacción o el retraso clínico.
Por el contrario, garantizar el acceso
ininterrumpido a la innovación médica proyecta un beneficio social de USD 0,82
millones por intervención local. A nivel global, los tratamientos innovadores
para la EM han demostrado generar aproximadamente USD 6 mil millones en impacto
económico y social positivo entre 2017 y 2023, al reducir recaídas y proteger
la autonomía de los pacientes.
Tratar oportunamente la EM, blindar las
cadenas de suministro e integrar herramientas de acompañamiento digital ya no
representan un gasto médico corriente, sino una de las inversiones estatales
más seguras para proteger el futuro, la independencia y la productividad del
país.
Acerca de Roche
Fundada en 1896, Roche es la empresa de
biotecnología más grande del mundo y pionera en medicina personalizada.
Nombrada por 13 años consecutivos como una de las empresas más sostenibles de
la industria farmacéutica por los índices Dow Jones, Roche combina la
excelencia diagnóstica y farmacéutica para transformar la atención médica
global y generar un impacto a largo plazo.
