● Dinámicas
gamificadas, detección de gestos con inteligencia artificial y test proyectivos
psicológicos, son algunas de las nuevas estrategias en los procesos de
contratación, que llevan a una postulación laboral más allá de la simple hoja
de vida.
● Daiana Nieves
Narducci, directora académica de la Maestría en Dirección y Gestión de
Personas, y Ana López González, investigadora y docente del Pregrado en
Recursos Humanos y Relaciones Laborales, ambas de la Universidad Internacional
de Valencia - VIU, perteneciente a la red de educación superior Planeta
Formación y Universidades, detallan qué ha cambiado y cómo prepararse para una
postulación más estratégica en 2026.
La
búsqueda de empleo en la región está cambiando más rápido de lo que los
candidatos alcanzan a actualizar sus hojas de vida. Las nuevas tendencias en
materia de postulación y contratación es algo que los ecuatorianos deberán
tener en cuenta para 2026 para mejorar
el panorama actual.
De acuerdo a las cifras más recientes
entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), la tasa
de empleo pleno en el país alcanzó un 37,4% en octubre del presente año, sin
grandes variaciones respecto al año pasado. Por supuesto, los nuevos retos, la
transformación digital y la evolución de las necesidades de las empresas para
contratar talento humano van cambiando, y tener esto en cuenta puede ser clave
para mejorar estos indicadores.
En el presente, hay que tener en cuenta
que las empresas, además de revisar las hojas de vida, analizan nuevas
capacidades como competencias emocionales, comportamiento digital, resolución
de problemas, capacidad de adaptación e incluso cómo una persona se desempeña
en simulaciones, retos grupales o ejercicios basados en inteligencia
artificial.
Así lo explican, Daiana Nieves Narducci,
directora académica de la Maestría en Dirección y Gestión de Personas, y Ana
López González, investigadora y docente del Pregrado en Recursos Humanos y
Relaciones Laborales, ambas de la Universidad Internacional de Valencia - VIU,
perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades.
«Actualmente, las competencias más
valoradas por las empresas son las llamadas ‘blandas’ o ‘soft’, también son
reconocidas como ‘power skills’ ya que lejos de ser blandas, nos fortalecen”,
explica Daiana Nieves Narducci. «Comunicación, las relaciones interpersonales,
el pensamiento crítico, la capacidad de análisis, la resolución creativa de
problemas, las relaciones interpersonales, el compromiso, la responsabilidad,
entre tantas que contamos las personas».
Estas capacidades, cada vez más
valoradas, no se pueden reflejar adecuadamente en una hoja de vida, de ahí que
las entrevistas y evaluaciones con el aspirante sean tan importantes. Y son
habilidades que atañen a todos los cargos, especialmente los de liderazgo,
según anota Ana López González, a raíz de una investigación que realizó en este
ámbito.
«Según acordaron expertos en selección de
personas», dice «las competencias más importantes en puestos de responsabilidad
que impliquen la gestión de equipos, son el liderazgo inspirador mediante
conductas ejemplares, la habilidad de motivar al equipo para conseguir los
objetivos, así como, las habilidades de resolución de conflictos mediante la
asertividad y la comunicación efectiva, además de saber adaptarse a los cambios
del entorno y ser flexible con las demandas del día a día».
Las metodologías de selección se han
sofisticado también. Además de en ocasiones solicitar videocurrículums, las
empresas recurren a entrevistas por competencias, assessment centers y
ejercicios prácticos, pero también a herramientas digitales que integran
inteligencia artificial, gamificación y análisis del comportamiento.
Los métodos tradicionales como las
entrevistas estructuradas por competencias, por ejemplo, siguen siendo la
herramienta más confiable, aunque combinadas con filtros previos como video
presentaciones, entrevistas telefónicas y pruebas psicotécnicas para evaluar
encaje cultural y estilo de trabajo.
Y también se les suman ejercicios donde,
a través del juego, se logran demostrar habilidades personales o detectar el
potencial de ellas. Se hacen test proyectivos psicológicos que miden distintas
competencias e, incluso, ya se contempla el uso de la inteligencia artificial
para analizar gestos o lenguaje no verbal.
Es por todo esto que la meta al
postularse a un trabajo es destacar mucho más allá de la hoja de vida regular.
La autenticidad es clave a la hora de aplicar a un trabajo.
«”Simular una personalidad” o
“competencia” puede llevarlos a conseguir el puesto de trabajo, sí», advierte
Daiana Nieves Narducci. «Sin embargo, cabe preguntarse: ¿a qué costo? Quizás la
persona realmente no encaja con el equipo o con las tareas y esas posibles
disonancias, tarde o temprano salen a la luz, afectando negativamente a todas
las partes involucradas».
Y, por supuesto, a la hora de postularse
a un cargo, hay que ser estratégico y no hacerlo indiscriminadamente. Las
expertas recomiendan preparar distintas versiones de la hoja de vida,
personalizadas según la oferta, para que vaya acorde a lo que la empresa busca.
La presencia digital es otro filtro
determinante. Ana López González recuerda que los reclutadores pueden revisar
la actividad en redes profesionales, sean publicaciones, intereses, empresas
seguidas y recomendaciones. Por eso también es clave construir una marca
personal coherente y positiva.
Entender estas dinámicas permite que los
candidatos se postulen con mayor claridad, autenticidad y estrategia, sabiendo
que el currículum ya no es suficiente, pues el pensamiento y la actitud también
suman puntos.
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